Las instalaciones

 

Las grandes cristaleras vestidas por el intenso azul del mar Mediterráneo y los habituales días soleados de la región, constituyen el elemento decorativo más autentico. El hotel tiene una escalera de acceso directo a una playa de arena fina y aguas transparentes, para una mayor comodidad de nuestros clientes.
 
El luminoso espacio del hall anticipa la refulgencia marmórea presente en todo el interior. Paredes blanquísimas salpicadas por las pinceladas de cuadros marinos o por el efecto de unas plantas bien cuidadas. Y San José al fondo, impresionante a través de la imponente cristalera del primer salón.
 
En un segundo nivel, otra pequeña sala con silloncitos alegres también frente al mar y la comunicación directa con el comedor igualmente invadido por la panorámica y el bar-cafetería, único reducto de la madera en su concepción más inglesa.
Terrazas, ventanas y plataformas completan los espacios desde los que miramos a levante y vemos los intensos contrastes entre la costa y el mar.